Uno de los dulces de castaña más apreciados del mundo es el marron glacé. Este no es más que una castaña confitada o glaseada, habitual del sur de Francia y del norte de Italia. Es un producto de lujo, que se vende en tiendas gourmet, pastelerías delicatessen etc. Además, está directamente asociado a las cenas de Navidad, ya que es un postre típico de la mesa junto con el turrón y el champagne.
Para su elaboración se utilizan castañas y azúcar, aunque se pueden incluir elementos como canela, vainilla etc.; o incluso, a veces, se baña en Brandy.
Uno de los dulces de castaña más apreciados del mundo es el marron glacé. Este no es más que una castaña confitada o glaseada, habitual del sur de Francia y del norte de Italia. Es un producto de lujo, que se vende en tiendas gourmet, pastelerías delicatessen etc. Además, está directamente asociado a las cenas de Navidad, ya que es un postre típico de la mesa junto con el turrón y el champagne.
Para su elaboración se utilizan castañas y azúcar, aunque se pueden incluir elementos como canela, vainilla etc.; o incluso, a veces, se baña en Brandy.
Las castañas, peladas, se cuecen con jarabe de azúcar y glucosa hasta conseguir un grado Brix de 73-75º y una textura, sabor y aspecto característico.La crema de marron se realiza triturando trozos de marron confitado proporcionando una textura untuosa al producto.